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Paracaídas

Doy el ultimo traspiés, es la cima de la montaña, y todo lo que hago es contemplar el abismo. El deseo inconsciente a la muerte, inherente a la naturaleza humana, esa pulsión que nos controla, nos domina pero más que nada,  la adicción a la adrenalina. Se acerca el suelo, estoy consciente de la caída, todo esto no es más que un presagio,  una epifanía, una revelación, la visión de un futuro mal anunciado. Siento el dolor en cada parte de mi cuerpo incluso antes de tomar la decisión, porque sé que ya tomé la decisión. "El poder está en mis manos",  repito una y otra vez como un mantra, mientras se me eriza la piel de la espalda. Hay maneras y maneras de caer, pero nunca he escuchado de una,  cuya connotación sea alentadora. Así que tomo mi mochila, me preparo para el descenso, y doy un salto al vacío... No hay vuelta atrás. Un premio nobel no hace falta, no salgo viva de esta... ... a menos de que abra el paracaídas. Mientras suena: "You know this whole mess is born ...

Discurso de Graduación

Buenas tardes, gracias a todos los que están aquí hoy por venir. A esos que nos apoyaron durante la carrera y a esos que nos subestimaron. Pero sobre todo gracias a aquellos que no les tembló el pulso para hacer una crítica, de cualquier naturaleza, positiva, negativa o constructiva nos llevó a transformar y a convertirnos en verdaderos diseñadores.
De autoría de un joven venezolano, iniciaré haciendo referencia a un poema sobre el santo grial de los artistas y diseñadores, un homenaje:
Se titula: Deberes y derechos de las musas

Una musa no se extasía en las líneas del autor
Le basta saberse objeto de su inspiración

Una musa no se rebela
No puede darse de alta
Ella es y deja de ser
Sin dominio de su propio cargo
Es decir,
Que solo es musa hasta que otra le reemplace
Y en el peor de los casos
Hasta que el autor la olvide para siempre

Sí, tiene derecho a prórroga
A conservar su cargo
Pero tendrá que llenar formularios de poeta
Y muy pocas han logrado descifrarlos

Aquellas, han pasado al salón de honor de las musas
Con el título de “amor eterno”
Y reciben tanto encomias como insultos
Hasta más allá de su muerte
Porque su puesto le ha costado al autor también el dominio de su propia voluntad
Y la existencia de ambos está supeditada al otro

Pero una musa sabe que le ha tocado un gran honor
Y hace silencio y escucha el poema
Ama al autor
Aunque no lo entienda
Ama el poema y lo lee a sus amigas y a su madre

Una musa sueña
Y en sus sueños es poema
Reposa en rincones de paraísos
Y también hace el amor con gracia y elocuencia
Pues así la ha dibujado el autor

Recordemos que la musa no es una mujer
Sino todo lo que ella implica
Es un ave y un territorio
Un arma
Un enigma
Río, sombra, color, agua
Puede no existir y sin embargo ser

Por último
Una musa cansada
De sueños hostigados por persecuciones metafísicas
Puede pedir tregua al autor y lanzarse al vacío
Nada le garantiza ser librada de su cruz
Pero tiene derecho de palabra
Si es que eso no es contraproducente

-John Smith. Septiembre, 2017.

Contextualicemos, para los conocedores e ignorantes de una experiencia en el CDD:
Es tu primer día en este pequeño lugar, ves increíbles trabajos en las carteleras, y no puedes evitar preguntarte: ¿Cómo lo hicieron? Y ello implica muchas otras preguntas de desarrollo: El cómo, envuelve técnicas: ¿Qué programas habrá usado? Inspiración: ¿De dónde habrá sacado la idea? Y la pregunta más temible de todas: ¿Alguna vez seré capaz de lograr hacer algo como esto? Y en ese preciso momento sientes un pequeño dolor de cabeza, mezclado con un escalofrío y sientes como todo gira y tu corazón se agita, hiperventilas, y a la primera persona que te encuentras es a Carlos Márquez. (Por alguna razón su presencia resulta reconfortante)
Si, por supuesto -“todo estará bien”- te repites. Sales de ahí, en pánico. ¿En serio le dediqué hora y media de mi vida a ver una clase de puntos y líneas? ”Este señor es un genio, pero le tengo miedo”.
Entre playlists de clases de vectores y bitmap, excursiones a imprimir a donde el señor Luis, vas conociendo a esta gente - que al principio te caía medio mal – descubres que tienen miles de cosas en común, más allá de que se les dañen los archivos en la madrugada o que se le pierdan las tipografías en una entrega cuando llegan a clases.
Y entre empanadas y unos tequeños en la casona después de ir al instituto, a pesar de haber dormido 1 hora, te quedas con ellos. Los acompañas, porque más que compañeros de clases, se convierten en personas a las que te apegas, porque comprenden tu amor por la carrera y tu inspiración, pero que no les tiembla el pulso para ubicarte con objetividad cuando tu diseño te quedó terrible. Gracias Jorge.
Hay días que simplemente estás consumido.
Después de unos meses sin dormir, es natural que empieces a llegar tarde, sin comer y en estado de indigencia. Ahí es cuando ocurre un fenómeno que únicamente se puede apreciar en el hábitat de los del CDD de San Antonio: ¡Te regañan como si estuvieras en primaria! (¿Por qué será?) Y piensas que eres lo suficientemente adulto para afrontar las consecuencias y ya “Que tanto… ¡Solo falte un día! Guaood”, simplemente crees que los regaños están de más. Semestres más tarde, conoces a las bellezas de profesoras que tienes, y comprendes que con su instinto de madre te perseguirían hasta el fin hasta que logres sacar tu máximo potencial, que no les importará stalkearte en Facebook para enterarse de porque faltaste. Ah, y si encuentran una publicación sospechosa el día que faltaste, sin duda escribirán en los comentarios un buen regaño. Mentira Adri, eso solo fue una vez… *risas* Pero aprendes a apreciarlo porque sabes que no encontrarás eso en ningún otro lugar del mundo.
Algo que es inevitable en el camino es ese duro choque con la realidad, cuando más allá de la teoría y la subjetividad, tu arte debe ser juzgado por los demás. Sin idea si habrán captado el concepto que te esforzaste en crear. Ese instante en el que no sabes si es un triunfo o derrota. Entender si eres comprendido, si pudiste compartir tu visión al mundo o no.
¿Qué es el diseño gráfico? Es esa delgada línea en la que el arte y la funcionalidad se cruzan. Seguimos siendo artistas. Somos personas que queremos transmitir una visión, una visión que queremos que sea adaptada y aceptada por la realidad. Es decir, mientras el arte y la belleza son subjetivas ante los ojos del espectador, nosotros nos esforzamos para que ese concepto sea captado objetiva y rápidamente.
Lo que el espectador no comprende, es toda la maravilla del proceso, que inicia con ese momento sublime de inspiración, ese sentimiento que te mueve a crear algo que exprese toda esta sensación. Otros momentos la inspiración se fuga, porque eres humano, porque no es una materia que den en este instituto “Como obtener inspiración I” y porque te toca enfrentarte contigo mismo para ser comprendido. Y ahí, es donde yace la magia, el potencial para crear esa inspiración.

Este país es la tierra de las oportunidades, te enseña que siendo autobusero puedes llegar a ser Presidente ¿verdad Richard? así como yo, la del menor promedio en mi grupo, llegue a ser quien escribiera este discurso. Y creo que no es coincidencia. Me permito compartir esto, no como un dato curioso de cosas del CDD, si no para subrayar, que lo que se viene a hacer aquí no es a sacar 20 en todo, si no a ser artistas genuinos, a trascender la visión propia, esa subjetividad y hacerlo comprensible ante el mundo.
Para tener una completa experiencia por el cdd, tienes que haber pasado por todos los estados posibles que lo comprenden desde hacer el mejor diseño, tener la mejor nota y que expongan tu trabajo en la cartelera, hasta repetir un semestre. Tuve la oportunidad y el placer de conocer a dos grupos diferentes. Hoy agradezco haber repetido, Haber conocido a las personas que conocí y más que nada haberme graduado con este pequeño curso.


¿Quiénes somos? ¿Quiénes estamos aquí hoy al final de todo este largo camino? Somos sobrevivientes, piezas de distintos rompecabezas que de alguna manera lograron calzar. Cada uno de nosotros viene con una historia diferente y nos reunimos en este instituto, cada uno de nosotros viene de un semestre distinto y terminamos aquí, juntos... Tan diferentes y particulares en nuestra manera de ser, en nuestras capacidades y habilidades… Que linda coincidencia terminar aquí con ustedes.
Hoy, brindo por lo que somos y los que estamos.
Brindo por lo que no están pero siguen presente en nuestros pensamientos, por esos grandes amigos con los que soñábamos graduarnos desde el primer día.
Brindo por los amigos con los que me gradúo, que son los últimos que hubiera pensado.
Brindo por esos profesores que nos marcaron, aquellos que lograron encontrar esa chispa de inspiración de la que les hablaba con motivación y paciencia, o aquellos que incluso  llegaron a exprimirnos hasta la última gota y hacernos explorar nuestras capacidades hasta el límite e inclusive hacernos cuestionarnos a nosotros mismos y superar nuestras inseguridades.
Brindo por los romances vividos.
Brindo por el arte, lo bello y las musas.
Por lo bueno, por lo malo… Porque no cambiaría nada.
Por todo lo que nos llevó a estar reunidos aquí hoy con estas lindas personas, Richard, Ernesto y Oriana, los quiero muchísimo. No quisiera que fuesen otras personas más que ustedes.
Por último quiero dejar un mensaje especial a nuestra querida profe Diamar: después de mis 3 años y medio de experiencia estudiando diseño, llegué a la conclusión de que mi color favorito siempre será el morado, gracias.








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